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Planta
Primera
Subiendo por las escaleras llegamos al "taulat", la sala donde se celebraban
las reuniones y celebraciones familiares. El prestigio y la "categoría"
social de la familia se medía de diferentes maneras: la vajilla de lujo, el
mobiliario, etc...
También descubriremos la funcionalidad de la estructura arquitectónica
de la casa, los tabiques y las separaciones de madera, el mobiliario.... Os habéis
parado a pensar alguna vez a porqué las ventanas de estas casas son pequeñas
y con pocos cristales?

Desde la misma sala
podemos pasar a las habitaciones, la intimidad de las cuales se veía limitada
por el echo de tener las paredes de madera. Desde las alcobas podemos intuir aspectos
que nos hablan de la vida más cotidiana e íntima de sus habitantes.
Se nos abren los ojos a todo un mundo de rituales y creencias que formaban parte
de la vida diaria: la protección contra las tempestades con agua bendita,
la veneración a Santa Rita, los encantamientos...
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Por otro lado la austeridad que vemos es el reflejo
de aquellas formas de vida, que contrasta con nuestro presente. La habitación
va ligada, necesariamente, con el nacimiento, la muerte y el ciclo de vida de los
miembros del grupo doméstico.
Al abrir la puerta de la cocina, lo primero que nos sorprende es la visión
del "ferradal", la antigua pila de pizarra por donde se tiraba la poca
agua que sobraba de las tareas domésticas.
El otro elemento que nos llama la atención es el hogar. Si nos acercamos aún
podremos oír las voces de los miembros de la casa cuando durante la velada,
se sentaban alrededor del fuego y hablaban.... Escuchad con atención...
Afortudamente, la chimenea mantiene aún todo sus elementos: la "cendrera",
donde se guardaba la ceniza que era reutilizada para hacer la colada; la "fallera",
donde se ponía la tea durante las veladas para dar luz y que las mujeres aprovecharan
el tiempo. Hilar, retorcer, coser... y charlar, eran las actividades básicas
que se hacían alrededor del fuego durante las largas veladas de invierno.
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